Ámame despacio
que el otoño ya está pronto
y acaricia mis labios
con tus labios de miel.
Métete en mi alma
que esta abierta y desprolija,
corre a mi lado
y no dejes de correr,
rompiendo lo oscuro
de mi corazón lastimado,
quítame el murmullo
y devuélveme la paz.
Salta desde el cielo
a la orilla de esa montaña,
flota por los ríos
y llévame a navegar,
que como los amantes
de los sueños
te daré el tesoro eterno,
te daré mis ilusiones
y mis ganas de cantar.
Lleva a lo alto mi sonrisa,
el vivir día tras día,
la alegría de ver
el sol cada mañana,
de aquella niña
que dormía,
de esa mujer
que ya es mía,
de la aventura
que el sólo vivir
a tu lado da.
No culmines el canto de tu vida
sin llevarte mi alegría
no te olvides de mis ojos
mi esperanza,
no te pierdas mis razones
mis besos, mis ilusiones
y mi ternura que te acoge
cada mañana.
Ámame despacio,
que el otoño ya está pronto.
martes, 17 de febrero de 2009
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